Defendiendo el propio patio
Los Cleveland Guardians dieron un paso importante hacia la Serie Mundial al imponerse por 3-2 a los Tampa Bay Rays en el tercer encuentro de la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Un cuadrangular de dos carreras del novato Petey Halpin en el quinto episodio marcó la diferencia en un partido cerrado, en el que el pitcheo de Cleveland resultó determinante.
Con el triunfo en su propio estadio, Progressive Field, los Guardianes tomaron ventaja de 2-1 en una serie al mejor de siete encuentros y quedaron a solo dos victorias de conquistar el campeonato de la Liga Americana.
La victoria tuvo como protagonistas a dos jugadores que respondieron en momentos decisivos: Halpin, con el batazo que devolvió la ventaja a los locales, y el abridor Gavin Williams, quien mantuvo a raya a una de las ofensivas más productivas de la temporada.
Cleveland pegó primero, Tampa Bay reaccionó
Los Guardians inauguraron el marcador en la segunda entrada, cuando Nathaniel Lowe conectó un doble que impulsó a Jo Adell y permitió anotar la primera carrera del encuentro. El batazo dio ventaja a Cleveland en un duelo que desde el principio estuvo marcado por el dominio de los lanzadores.
Los Rays encontraron respuesta en el cuarto inning. Después de un doble de Yandy Díaz y una base por bolas a Victor Mesa Jr., Chandler Simpson disparó un triple que llevó a ambos corredores hasta el plato y colocó a Tampa Bay arriba 2-1.
La ofensiva visitante había aprovechado una de sus pocas oportunidades claras frente a Williams, quien hasta ese momento estaba imponiendo su repertorio con autoridad. Sin embargo, la ventaja de los Rays duró poco: Cleveland tenía preparada una respuesta contundente.
Petey Halpin cambia el partido
En el cierre del quinto episodio llegó la jugada que inclinó definitivamente la balanza. Patrick Bailey abrió la oportunidad con un sencillo que lo llevó a primera y Petey Halpin encontró el lanzamiento que estaba esperando ante el relevista Griffin Jax.

El jardinero de 24 años castigó una recta hundida de 96 millas por hora y envió la pelota por encima de la cerca del jardín derecho-central para un cuadrangular de dos carreras. El batazo puso a Cleveland nuevamente al frente, 3-2, y desató la euforia en Progressive Field.
La celebración de Halpin estuvo a la altura del momento: lanzó el bate al aire mientras observaba cómo la pelota abandonaba el terreno. Fue su primer vuelacercas de la postemporada y una demostración de que, en encuentros tan cerrados, una sola conexión puede cambiar el destino de toda una serie.
Halpin se convirtió así en el héroe ofensivo de la jornada, al ser capaz de respaldar el trabajo de un equipo que ha encontrado en sus jóvenes jugadores una fuente importante de energía y producción durante estos playoffs.
Gavin Williams y el bullpen hicieron el resto
El abridor Gavin Williams volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las piezas más importantes del cuerpo de lanzadores de Cleveland. Trabajó cinco entradas, permitió apenas dos imparables y dos carreras, concedió una base por bolas y ponchó a nueve bateadores.
Su capacidad para conseguir ponches resultó fundamental frente a una alineación de Tampa Bay que había liderado la Liga Americana en promedio ofensivo durante la temporada regular. Williams limitó las oportunidades de los visitantes y dejó el partido en manos de un bullpen que respondió a la exigencia.
Los relevistas de Cleveland se combinaron para completar la labor, con Cade Smith como figura determinante en el cierre. En el octavo episodio, Smith ponchó a Yandy Díaz después de un prolongado turno al bate, con el corredor del empate situado en tercera base y dos outs en la pizarra.

El derecho volvió a subir al montículo en el noveno inning y aseguró su segundo salvamento de la postemporada. Los Rays terminaron con apenas tres imparables y 13 ponches, una muestra de las dificultades que encontraron para descifrar los lanzamientos de Cleveland.
La derrota fue para Griffin Jax, quien permitió cinco hits y tres carreras en cuatro entradas de trabajo.
Los Guardians se acercan a la Serie Mundial
El triunfo coloca a Cleveland en una posición favorable, aunque todavía queda camino por recorrer. Los Guardians han mostrado capacidad para competir en encuentros de pocas carreras, apoyándose en su rotación, un bullpen confiable y una ofensiva capaz de aprovechar las oportunidades decisivas.
Para Tampa Bay, el desafío inmediato consiste en recuperar la producción ofensiva. Los Rays, que llegaron a esta serie después de una temporada regular de 98 victorias, necesitan encontrar respuestas ante unos lanzadores de Cleveland que les han complicado los turnos al bate.
El cuarto encuentro está previsto para hoy viernes 16, en Progressive Field, donde los Guardianes intentarán ampliar su ventaja y acercarse aún más a la clasificación. Los Rays, por su parte, necesitan igualar la serie y recuperar la iniciativa si no quieren que la eliminatoria se incline todavía más a favor de Cleveland.
En una Serie de Campeonato que promete emociones hasta el final, el maderazo de Petey Halpin puede quedar como el momento que marque un antes y un después. Por ahora, los Guardians tienen el control: ganaron el tercer partido, defendieron su casa y están a dos triunfos de regresar al Clásico de Otoño, tras diez años de aquella derrota ante Chicago Cubs en 2016.
Con información e imágenes de:
MLB
ESPN
Fox Sports
cleveland.com