A ley de un triunfo
Los Milwaukee Brewers están a una sola victoria de escribir la página más importante de su historia. La novena de Wisconsin aplastó este lunes por 10-1 a los Tampa Bay Rays en el Tropicana Field y tomó una ventaja de 3-0 en la Serie Mundial, un resultado que la coloca a las puertas de su primer título de las Grandes Ligas.
El tercer partido de la final tuvo dos grandes protagonistas: el abridor zurdo Robert Gasser, cuyo brazo fue indescifrable para la ofensiva local durante seis entradas, y el jardinero venezolano Jackson Chourio, autor de cuatro imparables en una noche que quedará en su memoria y la de los fans cerveceros. Sin embargo, la imagen que definió el encuentro fue el demoledor quinto episodio de Milwaukee, en el que los visitantes anotaron ocho carreras con dos outs y transformaron un partido relativamente cerrado en una paliza.
Tampa Bay había llegado a su estadio con la esperanza de cambiar el rumbo de la serie después de perder los dos primeros encuentros por una carrera . Terminó, en cambio, sufriendo su derrota más dolorosa de la postemporada, con un pitcheo incapaz de contener la ofensiva rival y una desventaja que amenaza con poner fin a sus aspiraciones de conquistar la primera corona de su historia.
Milwaukee, por su parte, prolongó su extraordinaria racha de octubre y quedó a las puertas de un campeonato que nunca ha conseguido.
Robert Gasser: dueño absoluto del montículo
El abridor Robert Gasser ofreció una actuación de enorme calidad y fue la base sobre la que se construyó el triunfo visitante. Trabajó seis entradas sin permitir carreras, concedió apenas un imparable y un boleto, y ponchó a tres bateadores.
Su dominio fue tan marcado que, después del sencillo de Yandy Díaz para abrir el primer episodio, retiró a 14 bateadores consecutivos. Tampa Bay no volvió a conectar otro hit durante su actuación y apenas consiguió poner un corredor en circulación mediante una base por bolas en el sexto inning.

Gasser necesitó solamente 75 lanzamientos para completar sus seis entradas, una eficiencia extraordinaria en un encuentro de tanta trascendencia. En lugar de permitir que los Rays encontraran el ritmo ofensivo que necesitaban para reaccionar, los obligó a trabajar desde la desventaja y mantuvo el marcador en blanco mientras Milwaukee preparaba su explosión ofensiva.
La actuación de Gasser tuvo, además, un significado histórico: se convirtió en el primer lanzador zurdo en una Serie Mundial en enfrentar al mínimo de 18 bateadores durante las primeras seis entradas desde que Sandy Koufax lo consiguiera con los Dodgers en 1965.
Con semejante respaldo desde el montículo, los Cerveceros pudieron afrontar el resto del encuentro con una tranquilidad que contrastó con la angustia del equipo local.
Jackson Chourio: una pesadilla para el pitcheo de Tampa Bay
El jardinero nativo de Maracaibo, Jackson Chourio, fue una auténtica máquina de conectar imparables. Terminó el encuentro de 5-4, con cuatro hits, dos dobles, dos carreras anotadas, una impulsada y una base robada, acciones que lo convirtieron en el principal referente de la artillería cervecera.
Chourio participó directamente en el ataque que abrió el marcador en el tercer episodio y volvió a ser protagonista en el quinto, cuando conectó dos de sus imparables en medio del vendaval ofensivo de los Cerveceros.
Su actuación confirmó el extraordinario momento que atraviesa el joven venezolano en la postemporada. Con apenas 22 años, demuestra una madurez competitiva notable y combina contacto, velocidad y poder para convertirse en una amenaza constante.

También brilló el receptor William Contreras, quien conectó tres imparables, mientras Brice Turang aportó el sencillo de dos carreras que inició el gran ataque del quinto episodio. Ocho de los nueve titulares de Milwaukee consiguieron al menos un hit y la ofensiva acumuló 16 imparables, sin conectar un solo cuadrangular.
Fue una demostración colectiva: los Brewers no dependieron de un batazo aislado, sino de una sucesión de turnos de calidad que terminó desarmando por completo al pitcheo local.
El quinto episodio que destrozó a los Rays
El momento decisivo llegó en la quinta entrada. Milwaukee ganaba 2-0, pero todavía quedaba mucho partido por delante. Con dos outs y un corredor en segunda, los Rays parecían estar a punto de salir del apuro.
Entonces llegó una jugada revisada por video que cambió el encuentro. William Contreras conectó una roleta y la defensa de Tampa Bay intentó completar el tercer out en segunda base. La repetición mostró que Christian Yelich había llegado a la almohadilla antes de que el defensor recibiera la pelota. El fallo se corrigió y Milwaukee mantuvo viva la entrada con las bases llenas.
A partir de ahí, el pitcheo local se derrumbó.

Brice Turang conectó un sencillo que impulsó dos carreras; Garrett Mitchell añadió otro imparable productor y Cooper Pratt disparó un doble de dos anotaciones. Sal Frelick sumó otro doble remolcador y David Hamilton llevó una carrera adicional al plato. Finalmente, Chourio conectó otro doble para completar la octava anotación del episodio.
Ocho carreras con dos outs: un récord para una entrada de Serie Mundial. Además, Milwaukee se convirtió en el primer equipo en conseguir siete hits consecutivos en un partido de postemporada.
El batazo de Chourio cerró el marcador visitante en 10-0, una diferencia que reflejaba el colapso de Tampa Bay en apenas unos minutos. Los Rays terminaron anotando su única carrera en el noveno episodio, cuando ya se bajaba el telón, mediante un doble productor de Yandy Díaz.
Freddy Peralta y Cam Booser, protagonistas de una noche para olvidar
La otra cara de la jornada fue la del dominicano Freddy Peralta, quien afrontaba el compromiso con la responsabilidad de frenar a la organización en la que había desarrollado buena parte de su carrera profesional.
El derecho permitió cinco carreras limpias en cuatro entradas y dos tercios, con un total de 87 lanzamientos. La ofensiva de Milwaukee —que supo leer perfectamente su brazo derecho— ya le había fabricado dos anotaciones en el tercer episodio y volvió a ponerlo en dificultades en el quinto, cuando la revisión arbitral prolongó una entrada que parecía terminada.
Peralta abandonó el montículo con las bases llenas y dos outs, después de que el sencillo dentro del cuadro de Contreras mantuviera con vida la ofensiva visitante. Su salida dejó una situación complicada para el bullpen de Tampa Bay, que debía conseguir el último out de la entrada sin permitir más daño.

Pero Cam Booser no consiguió frenar la avalancha. El relevista zurdo enfrentó a cuatro bateadores y no pudo retirar a ninguno, mientras Milwaukee continuaba sumando carreras con imparables consecutivos. Su relevo se convirtió en uno de los episodios más desafortunados de la noche y obligó al mánager Kevin Cash a recurrir a Cole Sulser.
Tampoco hubo una reacción inmediata con el nuevo lanzador. Milwaukee añadió dos carreras más antes de que Sulser consiguiera cerrar el inning.
El problema de los Rays no fue exclusivamente la actuación de Peralta, sino la incapacidad del bullpen para contener el daño cuando el abridor dejó el partido. En una Serie Mundial, esos relevos pueden marcar la diferencia entre una derrota ajustada y una paliza que deja al equipo al borde de la eliminación.
Juego 4: Milwaukee busca coronarse este martes en Florida
La Serie Mundial continuará hoy, martes 27 de octubre, nuevamente en el Tropicana Field, a partir de las 8:00 de la noche, hora del Este de Estados Unidos, mismo horario en RD.
Los Cerveceros llegan con una ventaja de 3-0 y necesitan una sola victoria para conquistar el primer campeonato de su historia. El equipo de Milwaukee ha ganado ocho partidos consecutivos en esta postemporada y se encuentra en una posición privilegiada para cerrar una campaña extraordinaria.
Los Rays, por el contrario, afrontan una situación límite. Ningún equipo puede permitirse errores semejantes cuando está a una derrota de quedar eliminado. Necesitarán una apertura de calidad, una defensa más segura y una reacción ofensiva inmediata si es que pretenden prolongar la serie.

El abridor anunciado por Tampa Bay es Griffin Jax, mientras Milwaukee todavía no había confirmado oficialmente su lanzador inicial al cierre de esta reseña. Los Cerveceros podrían recurrir a una estrategia de relevistas, después de que Robert Gasser les proporcionara seis entradas de descanso para el bullpen en el tercer partido.
La presión está del lado de Tampa Bay, pero la oportunidad histórica pertenece a Milwaukee. Si los visitantes repiten el nivel de juego mostrado en el tercer encuentro, podrían cerrar la eliminatoria esta misma noche y levantar por primera vez el trofeo de campeones de las Grandes Ligas.
Los Brewers están a nueve entradas —o las que sean necesarias— de la gloria. Después de décadas de espera, Milwaukee tiene el campeonato al alcance de la mano y una oportunidad que su afición difícilmente olvidará.
Con información e imágenes de:
MLB
AP News
Fox Sports