Legendaria
Hay camisetas que sirven para jugar al baloncesto y otras que, con el tiempo, dejan de ser simples prendas textiles para convertirse prácticamente en piezas de museo. La número 23 de Michael Jordan pertenece, desde hace mucho, a la segunda categoría.
Una de las prendas que el legendario jugador de los Chicago Bulls utilizó en el tercer partido de las Finales de la NBA de 1998, la temporada que pasó a la historia como The Last Dance , será puesta nuevamente en el mercado de subastas y podría alcanzar una cifra estratosférica: entre 10 y 15 millones de dólares.
La puja comenzará el 15 de septiembre de 2026 a través de Joopiter y, si las previsiones se cumplen, la camiseta podría convertirse en la más cara de la historia del baloncesto subastada públicamente.
De la última gran batalla
La pieza tiene un atractivo especial porque fue utilizada por Jordan durante el tercer partido de las Finales de 1998, ante los Utah Jazz, en una serie que terminó dando a Chicago su sexto campeonato de la NBA.

Aquella temporada representaba el último capítulo de la segunda gran dinastía de los Bulls. Jordan, Scottie Pippen, Dennis Rodman y compañía sabían que el equipo estaba a punto de separarse y que aquella era probablemente su última oportunidad de conquistar un campeonato juntos.
Y lo hicieron.
Chicago derrotó a Utah por 4-2 y Jordan consiguió su sexto anillo, su sexto premio de MVP de las Finales y el último campeonato de su carrera con los Bulls. La temporada quedó inmortalizada posteriormente en el documental de ESPN y Netflix The Last Dance .
Precisamente por eso, cualquier objeto utilizado durante aquella campaña posee un valor histórico extraordinario.
El detalle que puede disparar el precio
La camiseta que saldrá al mercado ha sido photo-matched al tercer partido de las Finales de 1998 por la empresa especializada MeiGray, un proceso que compara características únicas de la prenda —como patrones de la malla, costuras, desgaste y otros detalles— con fotografías y vídeos del partido.
No es un detalle menor. En el mercado de memorabilia deportiva, demostrar que una pieza fue realmente utilizada en un determinado encuentro puede multiplicar exponencialmente su valor.
Y aquí hablamos de una camiseta utilizada por Jordan en el escenario más importante del baloncesto mundial, durante su última temporada en Chicago y en camino hacia el sexto campeonato.
El récord también pertenece a Jordan
La nueva subasta parte con un precedente que resulta difícil de ignorar. En septiembre de 2022, Sotheby's vendió por 10.091.000 dólares otra camiseta utilizada por Jordan durante las Finales de 1998. Aquella prenda correspondía al primer partido de la serie y se convirtió en el objeto de memorabilia deportiva utilizado en competición más caro vendido hasta entonces, además de establecer el récord para una camiseta de baloncesto.
La cifra duplicó la estimación máxima de Sotheby's, que había situado aquella camiseta entre 3 y 5 millones de dólares.
La nueva protagonista, por tanto, tiene un objetivo bastante evidente: hacer que los 10,1 millones de 2022 parezcan una cifra de entrada. Si alcanza los 15 millones, el salto sería espectacular.

¿Por qué vale tanto una camiseta?
La respuesta está en una combinación difícil de repetir: rareza, autenticidad, importancia histórica y protagonista.
Las camisetas de Jordan utilizadas durante las Finales son extraordinariamente escasas. El propio mercado de coleccionismo ha demostrado que existe una demanda enorme por cualquier pieza directamente vinculada a la última temporada de los Bulls de los años noventa.
Pero además hay un componente emocional.
Para millones de aficionados, The Last Dance representa el final de una era. Jordan estaba disputando su última temporada en Chicago y el equipo sabía que Phil Jackson no continuaría, mientras varios integrantes de aquella legendaria plantilla tampoco regresarían. Cada partido tenía, por tanto, un cierto aire de despedida.
La camiseta que ahora saldrá a subasta no es simplemente una prenda utilizada por un jugador famoso: es un pedazo físico de aquella última danza.
Jordan convirtió 1998 en una obra maestra
La temporada 1997-98 fue una auténtica exhibición de la grandeza competitiva de Jordan. El escolta terminó la campaña regular con 28,7 puntos por partido, ganó su décimo título de máximo anotador y fue elegido nuevamente MVP de la temporada.
En las Finales contra Utah, los Bulls necesitaron seis partidos. Jordan promedió 33,5 puntos por encuentro y volvió a recibir el premio de MVP de las Finales.
El sexto partido, disputado en Salt Lake City, quedó para siempre en la memoria colectiva: con Chicago abajo por un punto en los últimos segundos, Jordan tomó el balón, dejó atrás a Bryon Russell y lanzó el tiro que puso a los Bulls arriba 87-86.
Fue el último gran lanzamiento de Jordan con Chicago. Después llegó el sexto campeonato.

Una camiseta con aspiraciones de récord
La estimación de 10 a 15 millones de dólares colocaría la camiseta directamente en territorio récord. Y no sería extraño: en el mercado de coleccionismo deportivo, las piezas asociadas a momentos históricos únicos han experimentado una enorme valorización.
El récord absoluto de una camiseta deportiva, además, está por encima de esa cifra. La camiseta de Babe Ruth correspondiente a la temporada de 1932 alcanzó 24,12 millones de dólares, una cantidad que establece todavía una distancia considerable para cualquier pieza de baloncesto.
Pero la camiseta de Jordan tiene una ventaja que pocas pueden ofrecer: pertenece a uno de los capítulos más reconocibles de la historia moderna del deporte.
Del tabloncillo a las vitrinas
La historia de esta camiseta también resume perfectamente cómo ha cambiado el negocio de la memorabilia.
Hace décadas, un aficionado podía conservar una camiseta de un jugador como recuerdo. Hoy, una pieza auténtica y documentada de Jordan puede convertirse en una inversión de ocho cifras. Y cuanto más tiempo pasa, más difícil resulta encontrar objetos genuinos de aquella época.
En 2025, por ejemplo, Sotheby's ya ofrecía otra camiseta de Jordan de la temporada Last Dance , utilizada durante los playoffs de 1998, con una estimación de entre 800.000 y 1,2 millones de dólares. La descripción de la casa de subastas destacaba precisamente la excepcional importancia histórica de aquella temporada.
La diferencia está en que ahora se está hablando de las Finales y del sexto campeonato. Ahí está el verdadero tesoro.

Jordan sigue haciendo historia… incluso desde el vestidor
Michael Jordan lleva más de dos décadas retirado del baloncesto profesional, pero su número 23 continúa generando cifras que muchos contratos de jugadores actuales mirarían con cierta envidia.
La camiseta que saldrá a subasta en septiembre no necesita publicidad, ni presentación espectacular, ni demasiadas explicaciones. Lleva un nombre en la espalda que prácticamente funciona como certificado de valor: JORDAN.
Ahora solo queda descubrir cuánto está dispuesto a pagar alguien por conservar una pequeña parte de aquella última temporada.
La puja comienza el 15 de septiembre. Y si alguien termina pagando 15 millones de dólares, habrá que reconocer que, incluso retirado, Michael Jordan todavía sabe cómo romper récords.
Con información e imágenes de:
Joopiter
The Value
Sotheby's