Las Garzas vencieron 3-1 a Atlanta United con dos golazos de su capitán en apenas cuatro minutos. A sus 39, el astro argentino sigue regalando aceleraciones, regates y definiciones que parecen propias de un futbolista 15 años menor.
El Inter Miami CFconsiguió el sábado 17 de octubre una valiosa victoria por 3-1 en su visita al Atlanta United FC, encadenando su tercer triunfo consecutivo en la temporada regular de la Major League Soccer. El gran protagonista volvió a ser Lionel Messi, autor de un doblete que inclinó definitivamente el partido y confirmó que su talento continúa desafiando cualquier calendario.
En el Mercedes-Benz Stadium, las Garzas encontraron en su capitán la inspiración para resolver un encuentro que había comenzado bastante equilibrado. Germán Berterame abrió el marcador justo antes del descanso y, en la segunda mitad, Messi apareció dos veces en cuatro minutos para convertir una ventaja mínima en un cómodo 3-0. Fafa Picault descontó de penal en el tramo final, pero la victoria visitante nunca llegó a peligrar seriamente.
El resultado consolidó al conjunto de Miami en la segunda posición de la Conferencia Este, con 55 puntos, y prolongó su buena racha en el momento decisivo de la campaña. El equipo ya había asegurado su presencia en los playoffs, pero ahora persigue la mejor posición posible para afrontar la fase eliminatoria.
Messi: 39 años y un fútbol que no envejece
Hay futbolistas que aprenden a dosificar esfuerzos con el paso de los años. Messi, sin renunciar a esa inteligencia que siempre ha caracterizado su juego, sigue encontrando la manera de convertir una acción aparentemente rutinaria en una exhibición de talento.
A sus 39 años, el argentino continúa ofreciendo arrancadas, cambios de dirección y controles orientados que descolocan a defensores mucho más jóvenes. Frente a Atlanta, volvió a parecer aquel jugador de 25 años —sus mejores épocas en el Barcelona FC— capaz de acelerar en espacios reducidos, superar rivales y resolver con una precisión extraordinaria.
Su primera gran aparición llegó en el minuto 56. Recibió el balón por la derecha, condujo hacia el centro y combinó con Berterame mediante una pared rápida que le permitió penetrar en el área. Una vez allí, definió con un remate raso de zurda para establecer el 2-0.
Cuatro minutos después, el capitán volvió a castigar a la defensa local. Luis Suárez le envió un pase filtrado exquisito con el exterior del pie. Messi arrancó hacia el espacio, dejó atrás a un defensor con una maniobra de enorme calidad y colocó la pelota junto al poste para completar su doblete.
Fueron dos goles diferentes, pero con un denominador común: la capacidad para interpretar el juego una fracción de segundo antes que los demás. El primero nació de una asociación colectiva y una llegada inteligente al área; el segundo fue una demostración de velocidad de ejecución, habilidad individual y sangre fría.
El doblete elevó a 25 anotaciones de Messi en la temporada regular, goles que lo fortalecen en la lucha por el Botín de Oro de la MLS. Su influencia, sin embargo, va mucho más allá de las cifras: cada intervención obliga al rival a reorganizarse y abre espacios para sus compañeros.
Berterame abrió el camino antes del descanso
El encuentro había exigido paciencia a los visitantes. Atlanta United comenzó con intensidad, buscó profundidad por las bandas y tuvo en el paraguayo Miguel Almirón a uno de sus principales generadores de peligro. Inter Miami, por su parte, trató de aprovechar la calidad técnica de sus hombres de ataque para encontrar espacios entre líneas.
Messi ya había avisado en el minuto 41 con un tiro libre que el guardameta Lucas Hoyos consiguió despejar cerca del ángulo superior derecho. Fue el preludio de una jugada decisiva que llegó en el minuto 45.
Luis Suárez envió un centro preciso desde la derecha y Berterame apareció dentro del área para conectar un cabezazo que terminó en el fondo de la red. El delantero mexicano puso el 1-0 y dio tranquilidad a Miami justo antes del descanso.
Messi también participó en la construcción de la acción con el pase previo a la asistencia de Suárez. Esa intervención le permitió alcanzar las 15 asistencias en la temporada y establecer una marca histórica: se convirtió en el primer futbolista de la MLS en registrar al menos 15 asistencias en tres temporadas consecutivas.
La conexión entre Messi, Suárez y Berterame volvió a demostrar su importancia para un equipo que combina experiencia, creatividad y capacidad de definición.
Atlanta descontó demasiado tarde
Con el 3-0 en contra, Atlanta intentó reaccionar y buscó reducir la diferencia durante el tramo final. El conjunto local había generado más remates que Miami a lo largo del encuentro, pero le faltó precisión para transformar ese volumen ofensivo en goles.
La recompensa llegó en el minuto 89, cuando Fafa Picault convirtió un penal para establecer el 3-1 definitivo. El tanto maquilló el resultado, aunque no alteró el desenlace de un partido que Messi había resuelto con sus dos apariciones consecutivas.
Las estadísticas reflejaron una particularidad del encuentro: Atlanta terminó con 21 remates frente a los siete de Inter Miami, pero los visitantes fueron mucho más eficaces en sus ocasiones claras. La diferencia estuvo en la calidad de las finalizaciones y, sobre todo, en la capacidad de Messi para transformar dos oportunidades en dos goles.
El triunfo fue el tercero consecutivo para las Garzas, que atraviesan un tramo importante de la temporada con la mirada puesta en la defensa del título conquistado en 2025.
MLS 2026: clasificación de la Conferencia Este
Tabla actualizada tras los partidos del sábado 17 de octubre. Primeros diez equipos.
Nashville SC conserva el liderato con 67 puntos, mientras Inter Miami ocupa la segunda plaza con 55, tres unidades por delante de New England Revolution. Los tres primeros ya tienen asegurada su presencia en los playoffs, al igual que Chicago Fire.
Para Miami, terminar entre los dos mejores de la conferencia es un objetivo importante, pues le permitiría afrontar la postemporada desde una posición privilegiada. La victoria en Atlanta refuerza esa aspiración y confirma que el equipo llega con confianza al cierre de la fase regular.
Un genio que sigue marcando diferencias
La actuación de Messi en Atlanta fue mucho más que un doblete. Fue una nueva demostración de que la edad no ha borrado su capacidad para desequilibrar partidos mediante recursos que pocos futbolistas dominan.
Más allá de que se haya retirado de la Selección Argentina, Leo continúa combinando visión de juego, precisión, regate y una lectura excepcional de los espacios. No necesita intervenir constantemente para ser decisivo: le basta una aceleración, un pase inesperado o un control orientado para cambiar el rumbo de un encuentro.
Inter Miami se lleva de Atlanta tres puntos valiosos, su tercera victoria consecutiva y la confirmación de que su capitán sigue siendo el futbolista alrededor del cual gira buena parte de su ambición deportiva.
El próximo desafío será mantener esa dinámica y llegar a los playoffs en las mejores condiciones posibles. Con Messi jugando a este nivel, las Garzas tienen razones para soñar con otra gran campaña.
El estadio Monumental se rindió ante Lionel Messi en el último partido del astro con la albiceleste. Más que un amistoso ante Benín, fue el adiós a una leyenda que convirtió su camiseta número 10 en patrimonio universal.
El conjunto de Florida derrotó 2-0 al Cruz Azul para levantar por primera vez este trofeo, con Lionel Messi como gran protagonista: marcó de cabeza su gol número 100 con el club y asistió a Casemiro en el segundo tanto. Es el cuarto título del argentino desde su llegada a Miami.
El conjunto de Hansi Flick ofreció una exhibición ofensiva en el renovado Camp Nou, con doblete de Raphinha y goles de Adeyemi, Lamine Yamal y Gabriel Jesus. El brasileño, además, fue capitán y llegó a ocho tantos en sus primeros cinco partidos de la temporada.