El Paris Saint-Germain confirmó su nueva era dorada en el fútbol continental al derrotar al Arsenal en la final de la UEFA Champions League 2025-26. El equipo dirigido por Luis Enrique se impuso 4-3 en la tanda de penales después de igualar 1-1 tras 120 minutos de intensa batalla en el Puskás Aréna de Budapest.
El encuentro comenzó con un golpe temprano para el campeón defensor. El Arsenal se adelantó apenas a los seis minutos gracias al delantero alemán Kai Havertz, quien aprovechó una rápida transición ofensiva por izquierda para llegar al área rival casi en solitario y sacar un zurdazo alto, inatajable para el portero Safonov. La afición parisina presente en la capital húngara quedaba en absoluto silencio.
Durante gran parte de la primera mitad, el conjunto inglés logró contener los intentos ofensivos del PSG mediante un planteamiento sólido y disciplinado. Sin embargo, la presión francesa terminó dando resultados en la segunda parte.
Dembélé apareció en el momento decisivo
La igualdad llegó al minuto 65 cuando Ousmane Dembélé transformó un penalti señalado tras una infracción sobre Khvicha Kvaratskhelia. El atacante francés mantuvo la calma para establecer el 1-1 y devolver a su equipo al partido.
A partir de ese momento, el PSG tomó mayor protagonismo y generó varias oportunidades para completar la remontada, aunque el Arsenal resistió hasta llevar la definición a la prórroga.
Los penales decidieron al campeón
Ni los 30 minutos adicionales lograron romper la igualdad. La final se resolvió desde los once metros, donde el PSG volvió a demostrar una notable fortaleza mental.
David Raya llegó a detener uno de los lanzamientos parisinos, pero los errores de Eberechi Eze —desviado a la derecha del portero— y de Gabriel Magalhães terminaron inclinando la balanza. El defensor brasileño envió por encima del travesaño el penal decisivo, lo que desató la celebración del conjunto francés.
El marcador final de la tanda fue 4-3 para los parisinos, que levantaron así su segunda Champions League consecutiva.
La dinastía Luis Enrique
Con este triunfo, el entrenador español refuerza su reputación como uno de los más exitosos del fútbol moderno. Enrique logró que el PSG se convirtiera en el primer campeón que retiene el trofeo desde el Real Madrid de Zinedine Zidane —tricampeón: 2016, 2017 y 2018— y consolidó al club como la nueva referencia del continente.
La victoria también confirmó el extraordinario rendimiento de figuras como Kvaratskhelia, Vitinha, Dembélé y Marquinhos, pilares de un proyecto que ha alcanzado la madurez competitiva que durante años persiguió la entidad parisina.
Resultado de la final
Equipo
Marcador
PSG
1 (4)
Arsenal
1 (3)
Goles:Kai Havertz (6') para Arsenal; Ousmane Dembélé (65', penal) para PSG.
Un nuevo capítulo en la historia parisina
Lo que durante años fue una obsesión para el club francés se ha transformado en una realidad permanente. Tras décadas de inversiones y proyectos fallidos, el PSG ya no es únicamente un aspirante a la gloria europea: es el equipo que todos intentan destronar.
La conquista de Budapest confirmó que el campeón de Europa sigue vistiendo de azul y rojo.
El conjunto de Florida derrotó 2-0 al Cruz Azul para levantar por primera vez este trofeo, con Lionel Messi como gran protagonista: marcó de cabeza su gol número 100 con el club y asistió a Casemiro en el segundo tanto. Es el cuarto título del argentino desde su llegada a Miami.
El conjunto de Hansi Flick ofreció una exhibición ofensiva en el renovado Camp Nou, con doblete de Raphinha y goles de Adeyemi, Lamine Yamal y Gabriel Jesus. El brasileño, además, fue capitán y llegó a ocho tantos en sus primeros cinco partidos de la temporada.
El mediocampista argentino fue uno de los grandes protagonistas del cierre del mercado europeo al dejar el Chelsea y convertirse en nuevo jugador del Manchester City por 125 millones de libras, unos 168 millones de dólares. Firmó hasta 2031 y volverá a trabajar bajo las órdenes de Enzo Maresca.