Un arranque de pesadilla en Londres
El encuentro en Stamford Bridge comenzó con el Barcelona intentando imponer su juego, pero el Chelsea, bajo la dirección de Enzo Maresca, presionó con intensidad desde el pitazo inicial. En el minuto 27, un rebote desafortunado en el área blaugrana derivó en un autogol de Jules Koundé, que desvió un disparo de Pedro Neto y abrió el marcador para los locales. Dos intentos de gol del Chelsea fueron anulados por el VAR en los primeros compases, pero la ventaja ya pesaba sobre un Barcelona que no lograba conectar en el mediocampo.
La situación se agravó justo antes del descanso, cuando el capitán Ronald Araujo vio la segunda amarilla por una falta imprudente sobre Cucurella, lo que dejó a su equipo con diez jugadores. Hansi Flick, visiblemente frustrado, ajustó la defensa con la entrada de Andreas Christensen, pero el daño ya estaba hecho. El Barça, que llegaba con aspiraciones de escalar en la tabla, se vio acorralado por la velocidad y precisión de los Blues.

El vendaval azul en la segunda parte
La reanudación fue un monólogo del Chelsea, que aumentó la presión y encontró el segundo gol en el minuto 55 gracias a una joya individual de Estêvão Willian. El joven brasileño de 19 años, comparado con Neymar por su dribbling endiablado, recibió en la banda derecha, eliminó a dos defensores con un regate magistral y clavó el balón arriba desde un ángulo imposible. Ese tanto no solo amplió la ventaja, sino que eclipsó el duelo de talentos emergentes con Lamine Yamal, quien no pudo replicar la magia del rival.
El colofón llegó en el 72, cuando Liam Delap, recién ingresado al campo, capitalizó un contraataque letal. El volante argentino Enzo Fernández filtró un pase preciso que superó la trampa del offside blaugrana, y Delap definió con frialdad ante Joan García. Inicialmente anulado por el juez de línea, el VAR corrigió la decisión y convalidó el tanto. Así quedó sellada una goleada que podría haber sido mayor de no mediar intervenciones arbitrales —hubo 3 anotaciones del Chelsea anuladas por offside. El Barcelona apenas generó ocasiones claras, con un remate de Ferran Torres que rozó el poste como su mejor amenaza.
Reubicaciones en la tabla y el camino por delante
Con este resultado, el Chelsea asciende al quinto puesto con 10 puntos, y fortalece sus opciones de clasificación directa, a la vez que gana valiosa motivación de cara al derbi londinense contra el Arsenal el domingo. En contraste, el Barcelona desciende al 15° lugar y enfrenta un panorama complicado: necesitará victorias en sus tres partidos restantes —ante Atalanta, Pafos y Napoli— para evitar los playoffs.
Por el lado de los entrenadores en sus habituales declaraciones post-partido, Flick lamentó la falta de gol tempranero y la inferioridad numérica, mientras que Maresca elogió la madurez de su plantel joven.

El tropiezo del City ante un Leverkusen implacable
En el otro duelo destacado de la jornada, el Manchester City sucumbió 0-2 en el Etihad ante el Bayer Leverkusen, con lo que vio truncada una racha invicta en casa que duraba 23 partidos en competiciones europeas. Pep Guardiola, que alineó un once alternativo con 10 cambios tras la derrota liguera en Newcastle, vio cómo su equipo dominaba la posesión pero carecía de punch.
Alejandro Grimaldo abrió el marcador en el 23 con un derechazo cruzado tras un centro de Christian Kofane, y Patrik Schick amplió en la segunda mitad con un cabezazo en un córner. Erling Haaland, ingresado desde el banquillo, no pudo revertir el destino pese a intentos tardíos. Los Citizens, ahora con 10 puntos en el cuarto puesto, miran con urgencia su próximo choque —nada menos que ante el Real Madrid en el Bernabéu—, mientras el Leverkusen, dirigido por Kasper Hjulmand, sube al 12° escalón y valida su solidez defensiva fuera de casa.
Con información e imágenes de:
The Guardian
chelseafc.com
barcablaugranes.com
skysports.com
Reuters