Nacidos en tierras agrestes
Los hermanos Kevin y Luciano Benavides, oriundos de Salta, provincia del norte de Argentina, han colocado al país sudamericano en la cima del Rally Dakar en la categoría de motos con tres victorias en total. El menor, Luciano, se coronó campeón en la edición 2026 con un final histórico decidido por apenas dos segundos.
Fue su hermano mayor Kevin quien había abierto el camino al convertirse en el primer latinoamericano en ganar la exigente prueba en 2021 y repetir en 2023.
Ambos pilotos, oriundos de una zona de argentina con tradición en off-road, crecieron rodeados de motos gracias al entusiasmo familiar por las competencias en el desierto y las sierras locales. Kevin, nacido en 1989, inició su trayectoria en el enduro antes de dar el salto al rally raid, donde acumuló éxitos notables como cuatro medallas de oro en los International Six Days Enduro. Luciano, seis años menor, inspirado por su hermano y por haber visto pasar el Dakar por las dunas de Fiambalá cuando era apenas un adolescente, comenzó en eventos locales como el Desafío Ruta 40 y alimentó su pasión por las motos off-road.
Vale recordar que, por diferentes razones políticas, de seguridad y de logística, el Rally Dakar se disputó en Sudamérica durante 11 ediciones consecutivas, entre 2009 y 2019, con diferentes trazados en Perú, Bolivia, Argentina y Chile. A partir de 2020, la organización trasladó su sede a Arabia Saudita, donde se mantiene hasta la actualidad.

Kevin Benavides: el pionero
El mayor de los Benavides fue varias veces campeón argentino y latinoamericano de enduro. Esa experiencia lo impulsó a participar en el Dakar, y en su primera participación plena en Sudamérica —edición del año 2016, con trazado entre Argentina y Bolivia—, terminó cuarto en la general, tras haber ganado una etapa. Luego de varios podios y una segunda plaza en 2018, logró el hito histórico en 2021 al vencer en el Dakar a lomos de una Honda, con lo que se convirtió en el primer sudamericano en conquistar la prueba en categoría motos. Repitió el triunfo en 2023, esta vez con una KTM.
Su carrera se vio afectada por lesiones graves en 2024 durante un entrenamiento junto a su hermano Luciano, lo que limitó su participación en ediciones posteriores y lo llevó a retirarse del alto rendimiento en 2025. Aun así, su ejemplo como precursor motivó a muchos pilotos de la región.
Luciano: el cierre de la dinastía
El menor de los dos hermanos —tras ser campeón argentino de enduro en 2015 y 2016 y con el ejemplo de su hermano mayor— debutó en el Dakar en 2018. En esa extenuante competencia fue mostrando una progresión constante: desde el debut con abandono por caída en 2018, mantuvo un top 10 en años siguientes y un meritorio cuarto puesto en 2025.
Campeón mundial de rally-raid en 2023, llegó al Dakar 2026 con tres victorias de etapa y un ritmo impecable que culminó en el sprint final de 105 km cerca de Yanbu, donde un error de navegación del líder Ricky Brabec le permitió remontar una desventaja de más de tres minutos para ganar por dos segundos, la diferencia más estrecha en la historia del evento.

Rivales en la pista y aliados en la familia
Aunque comparten equipo en ocasiones —como cuando estuvieron en KTM— y entrenan juntos en Salta, donde la familia mantiene un taller propio, los hermanos Benavides han sido rivales directos en varias competencias. En el Dakar y pruebas del Mundial W2RC, han peleado posiciones en etapas y clasificaciones generales, lo que los ha llevado a empujarse mutuamente a mejorar. Kevin, con más experiencia, sirvió de referente para Luciano, quien a su vez heredó la presión de mantener el apellido en lo más alto tras las victorias mayores.
No han coincidido en finales dramáticas por el título, pero su rivalidad sana ha fortalecido su preparación: entrenamientos conjuntos en terrenos exigentes de Argentina natal han sido clave para su resiliencia y navegación precisa.
Un legado familiar en el desierto
Con tres triunfos en motos —dos de Kevin y uno de Luciano—, los Benavides representan el dominio argentino en una disciplina tradicionalmente europea. Su historia resalta la pasión por el off-road en Salta, el apoyo familiar desde los inicios y la capacidad de superar adversidades como lesiones o caídas.

El Dakar, con su exigencia extrema, ha visto nacer una dinastía única: la primera donde dos hermanos conquistan el título en motos, logro que inspira a nuevas generaciones en América Latina y más allá.
Con información e imágenes de:
Motorsport
dakar.com
Clarín
relevo.com