La Major League Soccer corona a su campeón el sábado con un duelo estelar: Inter Miami de Lionel Messi contra Vancouver Whitecaps de Thomas Müller. Ninguno de los dos ha llegado antes a la final, y tanto el argentino, con dos años en la MLS, como el alemán recién llegado al equipo canadiense, aspiran a alzar el trofeo en un Chase Stadium que estará a reventar.
El camino de Inter Miami: imparable con el sello argentino
“Las Garzas”, terceros en la Conferencia Este con 65 puntos en la fase regular, han sido una apisonadora en los playoffs, anotando 17 goles en cinco juegos y superando a rivales como Nashville (2-1), Cincinnati (4-0) y New York City (5-1). Esta última victoria, con hat-trick de Tadeo Allende y dos goles de Mateo Silvetti, aseguró el boleto a la final como local, gracias a su mejor récord en casa.
Messi, ganador de la Bota de Oro 2025 con 29 tantos en la temporada, elevó su legado con un récord de 13 contribuciones goleadoras (seis goles, siete asistencias) en postemporada. Apoyado por excompañeros del Barcelona como Sergio Busquets, Jordi Albay Luis Suárez —quienes se despiden del fútbol tras este partido—, el equipo dirigido por Javier Mascherano defiende la Leagues Cup ganada este año y apunta a romper el récord de goles en playoffs, que mantiene LA Galaxy desde el año pasado, con 18.
El motivador extra: dar a David Beckham, copropietario y doble campeón con Galaxy (2011 y 2012), su primer MLS Cup como dueño. "Aún falta un paso", posteó Messi en redes tras la final de conferencia, con el estadio vibrando en su último juego antes de mudarse a Miami Freedom Park.
Vancouver Whitecaps: la sorpresa canadiense con Müller al frente
Los Whitecaps, segundos en el Oeste con récord de club (63 puntos), irrumpieron como revelación bajo el mando de Jesper Sørensen. Ganaron la Canadian Championship por cuarta vez seguida y llegaron a la final de la Concacaf Champions Cup, aunque cayeron ante Cruz Azul. En playoffs, eliminaron a Dallas y LAFC en penales, y despacharon 3-1 a San Diego en la final de conferencia, con doblete de Brian White.
El fichaje estelar llegó en agosto: Thomas Müller, leyenda del Bayern Múnich con ocho Bundesligas y campeón mundial 2014, debutó en MLS y sumó nueve goles y cuatro asistencias en 12 partidos. El alemán, de 36 años, transformó el mediocampo con su visión y ya venció a Inter Miami 5-1 en semis de Concacaf este abril. "No es Messi contra Müller, es equipo contra equipo", declaró tras el triunfo sobre San Diego, aunque su historial contra la Argentina de Messi —dos victorias en Mundiales 2010 y 2014— no hace menos que añadir un toque picante.
Figuras como Tristan Blackmon y Sebastian Berhalter, del MLS Best XI 2025, sueñan con un boleto al Mundial 2026, mientras Vancouver busca su primer título mayor en Norteamérica.
Una rivalidad que trasciende continentes
Messi y Müller se conocen de sobra: chocaron en Champions League con Barcelona-Bayern y en dos Mundiales, donde Alemania siempre prevaleció. Ahora, en MLS, el duelo revive esa tensión. Inter Miami llega como favorito (cuotas de 1.50), con un ataque letal —2.51 goles por partido, el mejor desde 2013—, pero Vancouver apuesta a su solidez defensiva y el contraataque.
La final, el sábado 6 de diciembre a las 2:30 pm ET (3:30 pm hora RD) en el Chase Stadium, se transmite gratis en Apple TV globalmente, FOX y TSN. Esperan récords de audiencia, impulsados por el boom de Messi desde 2023. Para los Herons, sería el broche a una era; para los Caps, el inicio de una dinastía.
La oncena blaugrana superó un inicio complicado y goleó 4-1 al FC Copenhagen en el Spotify Camp Nou durante la jornada 8 de la fase de liga de la UEFA Champions League. Los catalanes remontaron el tanto inicial del equipo danés y cerraron la fase en la 5ta posición de la tabla, lo que los pone en octavos de final de manera directa.
El equipo luso logró una victoria épica por 4-2 ante el Real Madrid en la octava jornada de la fase de liga de la UEFA Champions League. El portero ucraniano Anatoliy Trubin anotó de cabeza en el minuto 98, para dar la clasificación a los playoffs. Este resultado deja al merengue en zona de repechaje.
Los capitanes del equipo ciudadano acordaron reembolsar el costo de las entradas a los 374 aficionados que viajaron a la ciudad de Bodø —cerca del círculo polar ártico— para presenciar la inesperada derrota 3-1 ante el Bodø/Glimt en la fase de liga de la UEFA Champions League.