El cumpleaños de una leyenda
Hay deportistas que dominan una época y otros que terminan convirtiéndose en símbolos universales de su deporte. Usain St. Leo Bolt pertenece claramente al segundo grupo.
El jamaicano nació el 21 de agosto de 1986 en Sherwood Content, una pequeña localidad de la parroquia de Trelawny, Jamaica. Este viernes llegará a los 40 años, ocho después de haber abandonado las pistas, pero todavía instalado en el imaginario colectivo como el hombre que llevó la velocidad humana hasta límites que parecían imposibles.
Su palmarés es extraordinario: ocho medallas de oro olímpicas y 11 títulos mundiales, además de los récords universales de 100 y 200 metros que continúan vigentes.
El muchacho de Trelawny
Antes de convertirse en "Lightning Bolt", el pequeño Usain era simplemente un muchacho jamaicano que disfrutaba del críquet y el fútbol.
Sus padres, Wellesley y Jennifer Bolt, regentaban una pequeña tienda de alimentación. Desde muy temprano, sin embargo, quedó claro que aquella figura desgarbada poseía una velocidad extraordinaria. A los 15 años apareció en el Campeonato Mundial Juvenil de Kingston y ganó los 200 metros, medalla que lo convirtió en el campeón mundial juvenil más joven de aquella prueba.
Su evolución fue meteórica. Unos años después ya no era una promesa: era el nuevo fenómeno de la velocidad mundial.
Beijing 2008: nació el mito
Los Juegos Olímpicos de Beijing marcaron el comienzo de una era. Bolt conquistó los 100, 200 y el relevo de 4x100 metros, con récords mundiales en las tres pruebas. En la final de los 100 metros detuvo el cronómetro en 9,69 segundos, a pesar de celebrar antes de cruzar la meta y tener uno de los cordones de sus zapatillas desatado.

Aquel día apareció también una de las imágenes que definirían su personaje: brazos extendidos, sonrisa enorme y una superioridad tan evidente que parecía estar compitiendo contra el reloj más que contra sus rivales.
El mundo acababa de conocer a Bolt.
Berlín 2009: el récord imposible
Si Beijing lo convirtió en estrella, Berlín lo convirtió en leyenda. El 16 de agosto de 2009, en la final mundialista de los 100 metros, Bolt corrió en 9,58 segundos. La marca significó una mejora de 11 centésimas sobre su anterior récord y permanece como el récord mundial de la especialidad.
Pocos días después hizo todavía más historia: corrió los 200 metros en 19,19 segundos, apenas 3 centésimas por encima del doble que la de 100 metros, lo que habla de su sprint y resistencia. Ese tiempo también continúa siendo la plusmarca mundial.
La velocidad máxima alcanzada durante aquel 100 metros fue calculada en torno a 44,72 kilómetros por hora, una cifra que ayuda a dimensionar lo extraordinario de aquella carrera. Un chita de piel oscura.

Londres y Río: el dominio se prolonga
La grandeza de Bolt no estuvo solamente en alcanzar una marca extraordinaria. Estuvo en repetir el dominio durante años.
En Londres 2012 volvió a conquistar los 100, 200 y 4x100 metros. En los 100 metros marcó 9,63 segundos, todavía el récord olímpico de la distancia.
Cuatro años después, en Río de Janeiro, completó una hazaña que probablemente tarde muchísimo tiempo en repetirse: ganó nuevamente los 100 y 200 metros en tres Juegos Olímpicos consecutivos, además del relevo 4x100.
Ese "triple-triple" convirtió su figura en una rareza absoluta dentro de la historia olímpica, aunque posteriormente Jamaica perdió el oro del relevo de Beijing 2008 por la descalificación de Nesta Carter tras una infracción antidopaje detectada en una revisión posterior.
Más que números
Los récords explican una parte de Bolt, pero no toda. El jamaicano consiguió algo que pocas figuras del atletismo habían logrado: transformar una carrera de 10 segundos en un acontecimiento planetario.
Su pose característica, sus gestos ante las cámaras, las bromas con sus rivales y aquella sonrisa permanente hicieron que millones de personas que quizás jamás habían seguido una competición de atletismo esperaran con entusiasmo cada aparición suya.
Bolt entendió también que el espectáculo podía convivir con la excelencia. Su personalidad expansiva terminó siendo una herramienta para llevar el deporte más allá de las pistas.
Guinness World Records lo describe como un atleta de una generación y destaca, además de sus resultados, su actividad como productor musical, escritor y filántropo.
El adiós llegó en Londres
La despedida competitiva no tuvo el final perfecto que habría escrito cualquier guionista. En el Mundial de Londres 2017, Bolt consiguió el bronce en los 100 metros, en una final ganada por Justin Gatlin. Fue apenas la segunda vez que no ganó el oro en una final mundial de 100 metros en la que participó.
Una semana después llegó el último capítulo.
Bolt tomó el testigo de Jamaica en la final del relevo de 4x100 metros, pero sufrió un problema en la pierna izquierda cuando intentaba remontar y terminó cayendo sobre la pista. Gran Bretaña ganó el oro y Jamaica quedó fuera de carrera.

Fue un desenlace doloroso para un campeón acostumbrado a levantar los brazos después de cada gran carrera.
Pero incluso entonces Bolt mantuvo la perspectiva. Había ganado todo lo que podía ganar y, como reconoció después, un último resultado no podía borrar todo lo conseguido durante una década extraordinaria.
Cuatro décadas y un legado intacto
Ocho años después de su retiro, el tiempo parece haberse detenido para algunas de sus marcas. El 9,58 en 100 metros y el 19,19 en 200 continúan como récords mundiales. También permanece la huella de sus actuaciones olímpicas y de sus 11 títulos mundiales.
Y existe otro récord mucho más difícil de medir: el impacto que tuvo sobre la popularidad del atletismo. Bolt consiguió que las grandes finales de velocidad fueran acontecimientos seguidos incluso por quienes no acostumbraban a mirar una pista. Su figura trascendió el deporte y se convirtió en una marca global.
A los 40 años, el hombre máss rápido del mundo ya no necesita competir para continuar en la memoria de varias generaciones.
El hijo del viento ya no corre. Pero el viento de Usain Bolt todavía sopla sobre el atletismo mundial.
Con información e imágenes de:
World Athletics
Guinness World Records
EFE
BBC Sports