Desde los canastos de aquella Yugoslavia hasta convertirse en un escolta de élite en la NBA, Dražen Petrović supo combinar talento y coraje para abrir camino a los jugadores europeos. Su implacable puntería, su espíritu competitivo y su carisma, lo consagran como una leyenda del baloncesto.
Dražen Petrović nació en Šibenik (entonces parte de la República Socialista de Croacia, en la extinta Yugoslavia) en 1964. Desde niño mostró gran afición por el baloncesto, inspirado también por su hermano mayor Aleksandar “Aza” Petrović, quien llegó a jugar también a buen nivel profesional. Su formación inicial transcurrió en su ciudad natal, donde pronto emergió como un talento precoz.
A los 15 años ya jugaba con el primer equipo del club local, Šibenka, lo que marca el inicio de una auténtica carrera meteórica. Su estilo combativo, su capacidad anotadora y su visión de juego le permitieron destacar rápidamente en la poderosa liga yugoslava de los años 80.
Consagración en Europa
Tras sus destacadas actuaciones con Šibenka, con apenas 20 años, el joven Dražen fichó en 1984 por Cibona Zagreb, uno de los grandes de Yugoslavia. Allí fue donde alcanzó fama continental: ganó la EuroLeague (Copa de Europa) consecutivamente en 1985 y 1986. En paralelo, lideró a la selección yugoslava con éxito, con la que cosechó medallas internacionales y se convirtió en una de las mayores promesas del baloncesto europeo.
En 1988-89 dio el salto al Real Madrid de España, equipo que incorporó a aquel “genio de Šibenik” para brillar en la Liga ACB y en competiciones europeas. En Madrid dejó huella: por ejemplo, en la final de la Copa de Europa (la llamada “Recopa”) de 1989 anotó 63 puntos en un partido memorable.
Llegada a la NBA y el gran impacto
Los caza-talentos de la NBA lo habían estado observando desde tiempo atrás. Fue seleccionado en el draft de 1986 por los Portland Trail Blazers (60ª elección) pero siguió un tiempo más en Europa antes de hacer el traslado al basketball de EE.UU. Finalmente, en la temporada 1989-90 se incorporó a los Trail Blazers. Lamentablemente, ese equipo contaba ya con figuras destacadas en su posición, como Clyde Drexler, por lo que la oportunidad de Petrović de tener minutos sobre el parquet fue limitada y él mismo tomó la decisión de buscar un equipo donde pudiese desarrollar su juego.
El cambio llegó cuando fue traspasado a los New Jersey Nets en 1991, donde explotó como anotador. Durante las temporadas con los Nets promedió más de 21 puntos por partido, con elevados porcentajes de tiro, especialmente desde la línea de tres, lo que le permitió convertirse en una de las grandes referencias —si no la mayor referencia— europeas en la NBA. En la temporada 1992-93 fue reconocido con el All-NBA Third Team, un honor que refrendó su capacidad para competir al máximo nivel.
Una carrera truncada por la tragedia
El 7 de junio de 1993, cuando contaba apenas 28 años, Dražen Petrović falleció en un accidente de tráfico en Alemania, mientras regresaba después de un partido de la selección croata. Su muerte conmocionó al mundo del deporte y dejó una carrera con un gran “qué hubiera sido”. Muchos coinciden en que su techo estaba aún por alcanzarse.
Legado e influencia
Aunque su paso por la NBA fue breve, su impacto fue inmenso. Como dice el sitio oficial de la NBA:
«Petrović fue un pionero … abrió la puerta para que los jugadores europeos compitieran con éxito en la NBA».
En su país natal y en el mundo del baloncesto, es considerado un héroe nacional y un modelo a seguir. Fue ingresado póstumamente en el Naismith Memorial Basketball Hall of Fame en 2002. Su número 3 fue retirado por los Nets, y en Croacia su figura sigue siendo venerada.
A lo largo de su carrera, sus fans y el periodismo especializado lo llamaron “el Mozart del basket”, “el Mago de Zagreb” y otros elogiosos apodos.
En en recuerdo
El astro croata fusionó talento, trabajo y carisma: desde los modestos comienzos en Šibenik hasta lo más alto en Europa y la NBA, demostró que los grandes pueden venir de cualquier parte. Su estilo de juego, su capacidad para anotar, su competitividad y su humildad le convirtieron en un referente del baloncesto moderno europeo. Aunque su vida se truncó demasiado pronto, su legado perdura: desde Vlade Divac y Toni Kukoč en los 90, hasta Bojan Bogdanović y Kostas Antetokounmpo en la actualidad, en cada jugador europeo que pisa la NBA, se asoma un poco de aquel transgresor yugoslavo.
Dražen Petrović habría cumplido 61 años hoy, 22 de octubre.
Shai Gilgeous-Alexander, estrella del Thunder de Oklahoma City, ha superado la marca de Wilt Chamberlain al anotar 20 o más puntos en 127 partidos consecutivos de la NBA. El hito se concretó en un ajustado triunfo sobre los Celtics de Boston, a 63 años de aquel del talentoso pívot de los Warriors.
El pívot de los Miami Heat firmó una actuación legendaria al anotar 83 puntos en la victoria 150-129 sobre los Washington Wizards, en el Kaseya Center. Esta cifra representa la segunda mayor marca individual en la historia de la liga, solo superada por los 100 puntos del legendario Wilt Chamberlain en 1962.
La franquicia californiana descubrió una estatua de bronce en honor al legendario entrenador Pat Riley en el patio exterior del estadio. Como artífice de la era Showtime, Riley guio al equipo a cuatro campeonatos NBA en los años 80, todo un legado de innovación y éxitos. El evento reunió a íconos de los Lakers como Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar