El legendario cañonero dominicano Edwin Encarnación fue oficialmente electo al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, un reconocimiento que celebra una carrera brillante en Grandes Ligas marcada por poder, longevidad y liderazgo.
Un honor más que merecido para la leyenda dominicana
Edwin Encarnación fue elegido para ingresar al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, con el respaldo de los cronistas deportivos nacionales mediante votación electrónica. Este reconocimiento lo consagra como uno de los deportistas más emblemáticos de la República Dominicana.
Trayectoria imponente en el diamante
A lo largo de 16 temporadas en las Grandes Ligas —representando equipos como los Rojos de Cincinnati, Blue Jays de Toronto, Indios de Cleveland, Marineros de Seattle, Yankees de New York y Medias Blancas de Chicago— Encarnación dejó una huella imborrable. Con 424 cuadrangulares, 1,261 carreras impulsadas y un OPS+ de 123, su poder ofensivo fue consistente y temido por las defensas rivales.
Impacto más allá de las estadísticas
Tres veces seleccionado al Juego de Estrellas y líder en empujadas durante la temporada de 2016, Encarnación trascendió como figura inspiradora dentro y fuera del país. Su influencia en el deporte dominicano también se manifestó fuera del terreno, al servir como asesor de operaciones de béisbol en los Toros del Este, al haber sabido aportar experiencia y mentoría para el desarrollo de los jóvenes talentos nacionales.
Embajador de la pelota dominicana
Este honor al Pabellón de la Fama no solo celebra el poder con el bate de Edwin Encarnación, sino también su legado como embajador del béisbol dominicano. Su ejemplo de entrega, esfuerzo y profesionalismo será un faro para futuras generaciones que sueñan con brillar en el diamante. La República Dominicana rinde homenaje a uno de sus grandes, con orgullo y admiración.
El estelar dominicano conectó un cuadrangular decisivo en la novena entrada para darle a los Diamondbacks una victoria 3-2 sobre los Dodgers, y coronó una reacción que parecía improbable tras siete episodios de dominio angelino.
Detroit dominó a Tampa Bay en el Tropicana Field con una sólida combinación de poder ofensivo y pitcheo indescifrable. El venezolano Gleyber Torres regresó tras un mes lesionado y marcó el tono del encuentro con un cuadrangular en su primer turno.
El jardinero dominicano José Sirí protagonizó una de las secuencias más curiosas y espectaculares de la temporada 2026 de las Grandes Ligas: primero evitó un grand slam con una atrapada memorable y, apenas un día después, disparó uno propio. Sin embargo, ninguna de las dos hazañas pudo evitar derrotas de los Angels.