Loading...

  • Thu, Aug 2026

¡Grand Durán! Los Red Sox sobreviven a Miami y deciden en la undécima

Jarren Durán coronó una noche de dramatismo con un grand slam en el inning 11 y Boston derrotó 7-3 a los Marlins en Miami. El batazo de 412 pies sentenció un duelo que había llegado igualado al último episodio.


 

Once entradas de tensión en Miami

Los Boston Red Sox necesitaron once entradas para resolver un partido que parecía no querer tener dueño. En el loanDepot park, Boston terminó imponiéndose 7-3 a los Miami Marlins, después de que ambos equipos llegaran empatados a tres carreras al inicio del undécimo capítulo.

La victoria fue la quinta consecutiva para los Medias Rojas, que atraviesan un excelente momento: han ganado nueve de sus últimos 12 compromisos y 14 de sus 20 partidos más recientes. Mantienen un récord de 73-59 y se ubican terceros en la tabla de la División Este de la Liga Americana, a 5.0 juegos de los líderes Tampa Bay.

Pero para completar la remontada fue necesario que apareciera un protagonista de lujo.

 

Durán convierte el drama en fiesta

Con las bases llenas y un out en la parte alta de la undécima, Jarren Durán encontró un envío del zurdo Cade Gibson y no perdonó.

El jardinero conectó un sweeper de 80,4 millas por hora y mandó la pelota hasta lo profundo del jardín derecho. El batazo recorrió una distancia proyectada de 412 pies, suficiente para abandonar el parque y convertirse en el primer grand slam de la noche.

Por delante de Durán cruzaron el plato Willson Contreras, Jahmai Jones y Andruw Monasterio, antes de que el propio bateador completara el espectacular recorrido por las bases.

 

willson-contreras-red-sox-1
 

El detalle resulta todavía más llamativo porque Durán había llegado a ese turno de 4-0 y con dos ponches. Una actuación apenas discreta durante buena parte de la noche terminó transformándose en la jugada que decidió el partido.

 

Bateador especialista en momentos decisivos

El batazo no fue solamente espectacular: volvió a confirmar la capacidad de Durán para producir cuando los partidos entran en territorio de máxima presión.

Con este grand slam, el pelotero alcanzó 17 carreras impulsadas en el noveno inning o después durante la temporada, la cifra más alta de todas las Grandes Ligas en esas circunstancias.

La estadística explica por qué el desenlace tuvo algo de familiar. Boston volvió a recurrir a uno de sus hombres más peligrosos cuando el margen de error prácticamente había desaparecido.

 

Gasper también puso su sello

Antes de que Durán escribiera el desenlace, Mickey Gasper había aportado una actuación igualmente destacada.

El receptor de Boston consiguió dos cuadrangulares, el primer partido de su carrera con múltiples jonrones, lo que significó buena parte del poder ofensivo de los Medias Rojas.

 

mickey-gasper-catcher-red-sox
 

El primero de sus vuelacercas llegó en la 2da. entrada, ante el lanzador derecho Tyler Phillips para darle ventaja inicial a Boston, mientras que el segundo —en la sexta, ante Tyler Zuber— formó parte del intercambio de golpes que mantuvo el encuentro igualado.

 

Se decidió en los extras

La igualdad comenzó a romperse desde temprano, pero ninguno de los dos conjuntos consiguió tomar una ventaja definitiva.

Boston anotó en la segunda entrada y volvió a hacerlo en la sexta, mientras Miami respondió en la quinta y sexta para llevar el marcador al 2-2. La novena entrada terminó sin modificaciones y el juego se marchó al extra innings.

En el décimo, Boston tomó nuevamente la delantera cuando Connor Wong anotó gracias a un passed ball. Parecía que podía ser la carrera de la victoria, pero Miami respondió inmediatamente: Brian Navarreto llegó al plato por un lanzamiento descontrolado y volvió a igualar el encuentro.

El 3-3 llevó el espectáculo a la undécima. Y allí apareció Durán.

 

La sentencia llegó con las bases llenas

Boston colocó corredores en circulación y, después de una jugada en la que Wilyer Abreu fue puesto out en el plato, llegó el turno de Durán.

 

Boston-Red-Sox-Jarren-Duran
 

Gibson intentó atacarlo con su sweeper. Durán leyó perfectamente el lanzamiento, esperó la pelota y descargó el swing que convirtió un empate en una ventaja de cuatro carreras: 7-3 para Boston.

En la parte baja del episodio, el zurdo Alec Gamboa se encargó de cerrar la puerta. El relevista indujo a Navarreto a conectar rodado y completó la victoria de los visitantes.

 

Red Sox en ascenso

La victoria tiene un valor adicional para Boston porque llega en medio de una importante recuperación colectiva.

Los Medias Rojas comenzaron la temporada con balance negativo, pero han ido construyendo una identidad basada precisamente en la capacidad de mantenerse con vida hasta el último out. El propio Durán resumió esa mentalidad después del encuentro: “Tenemos que ganar”, explicó, describiendo la actitud que ha adquirido el equipo.

 

red-sox-festejos
 

Y en Miami, esa filosofía volvió a quedar reflejada. El partido parecía encaminado a otra entrada de tensión cuando Durán convirtió un turno complicado en una explosión ofensiva. Un swing, cuatro carreras y una victoria que parecía escaparse.

 

El héroe de una noche interminable

El béisbol suele premiar la paciencia y castigar los descuidos, pero también ofrece esas noches en las que un jugador puede pasar de una actuación gris a convertirse en el héroe absoluto. Eso ocurrió con Jarren Durán.

Después de poncharse dos veces y marcharse sin hits en sus primeros cuatro turnos, el jardinero esperó hasta la undécima entrada para producir el batazo que necesitaban los Red Sox: grand slam, 412 pies y cuatro carreras que decidieron un partido de 7-3.

Boston salió de Miami con su quinta victoria consecutiva y con otra demostración de que, cuando el partido llega al límite, los Medias Rojas tienen armas para inclinar la balanza.

 

 

 

 

 

 

Con información e imágenes de:

MLB

ESPN

Sportsnet