El pickleball, un deporte que combina elementos del tenis, bádminton y ping-pong, ha experimentado un crecimiento notable en todo el continente. Su accesibilidad, reglas sencillas y la posibilidad de jugar en espacios reducidos han facilitado su expansión en la región.
República Dominicana: un epicentro emergente
En República Dominicana, el pickleball ha ganado popularidad rápidamente en los últimos años.En 2024, el país fue sede de importantes eventos, como el Primer Torneo Femenino de Pickleball, que reunió a 50 atletas en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.Además, se inauguraron modernas canchas en lugares como el Hotel Dominican Fiesta, y la Asociación de Pickleball de la República Dominicana organizó torneos nacionales e internacionales.
La Federación Dominicana de Pickleball ha sido clave en la promoción del deporte, organizando eventos y ofreciendo formación a nuevos jugadores.
Latinoamérica: una región en expansión
El interés por el pickleball también ha crecido en otros países latinoamericanos.En México, por ejemplo, se ha establecido un medio especializado en el deporte, lo que refleja su creciente popularidad.
Además, la Federación de Pickleball de las Américas ha nombrado vicepresidentes para impulsar el crecimiento del deporte en la región.
Competencias destacadas
En 2025, República Dominicana fue sede de la Copa Mundial de Pickleball, un evento que reunió a equipos de diversos países.La selección dominicana destacó en la competencia, al obtener cuatro medallas y consolidar su posición en el ámbito internacional.
El Abierto de Australia se prepara para su edición 2026 en Melbourne Park, con un aumento histórico del 16 % en la bolsa de premios, que alcanza los 75 millones de dólares. El torneo inicia su cuadro principal el 18 de enero y concluye el 1 de febrero.
El tetracampeón mundial expresó su descontento con las nuevas normas técnicas que entrarán en vigor, al calificarlas de complicadas y llenas de "tonterías" que alteran la esencia de la conducción pura. Las modificaciones buscan equilibrar la parrilla, pero generan dudas sobre su impacto en la competitividad.
Tras perder el título mundial de 2025 ante Lando Norris, el piloto neerlandés Max Verstappen ha decidido no regresar al 33 que usó en sus inicios. En su lugar, eligió su favorito histórico, con el consentimiento de un excompañero clave.