Este lunes 18 de agosto llegó a Nicaragua la selección de baloncesto de República Dominicana, con la convicción de iniciar con fuerza su campaña en la AmeriCup 2025. Bajo la dirección de Néstor “Che” García, el equipo ya comenzó con sesiones de entrenamiento y se mentaliza para enfrentar con determinación su debut en el Polideportivo Alexis Argüello.
MANAGUA, Nicaragua. — Con una mezcla de disciplina y entusiasmo, la selección dominicana de baloncesto aterrizó la tarde del 18 de agosto en Managua, para encaminarse al Polideportivo Alexis Argüello, donde disputará la estelar AmeriCup 2025 del 22 al 31 de agosto. El alero Ángel Delgado, a su llegada, declaró:
“Estamos bien ready para el AmeriCup… vamos a tener dos fogueos más para seguir preparándonos… traer la copa para Dominicana es la meta de nosotros.”
El asistente técnico Néstor David Díaz añadió que el equipo ha entrenado con intensidad y unión desde hace semanas, fortaleciendo su cohesión y preparación mental para afrontar un grupo competitivo.
Según informes de la FIBA, el torneo se disputará en el Polideportivo Alexis Argüello —con capacidad para más de 8,000 espectadores—, siendo Nicaragua sede por primera vez de esta competición continental.
República Dominicana integra el Grupo C, junto a Argentina, Colombia y la anfitriona Nicaragua. Argentina y los quisqueyanos asoman como favoritos para avanzar, pero el equipo criollo mantiene su enfoque en y consolidar su experiencia colectiva en pista.
La escudería estadounidense apuesta por la experiencia de dos ganadores de Grandes Premios para consolidar su presencia en la máxima categoría. La continuidad de Sergio «Checo» Pérez y Valtteri Bottas forma parte de los planes de crecimiento de Cadillac, que busca convertir su debut en el primer paso hacia un proyecto competitivo a largo plazo.
El pívot de ascendencia dominicana no ocultó su frustración después de que Nueva York suspendiera las conversaciones para extender su contrato. La diferencia entre la oferta reportada y el máximo al que puede aspirar ronda los 76 millones de dólares.
El legado de Michael Jordan continúa batiendo récords mucho después de su retirada. Un jersey rojo 23 de los Chicago Bulls, utilizada durante el segundo partido de las Finales de la NBA de 1998 y autografiado por el astro del baloncesto, se convirtió en una de las prendas deportivas más valiosas de la historia.