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  • Sat, Aug 2026

Chris Sale firma una obra maestra y los Braves barren a los Dodgers en el Truist Park

Chris Sale firma una obra maestra y los Braves barren a los Dodgers en el Truist Park

El abridor zurdo de Atlanta lanzó las nueve entradas, permitió apenas cinco hits, no concedió boletos y ponchó a 11 para protagonizar una de las grandes actuaciones de pitcheo de la temporada. Los Braves ganaron 1-0 y completaron la barrida.


 

Una noche para recordar en Atlanta

Hay partidos que se ganan con una ofensiva explosiva y otros que se construyen alrededor de una actuación individual extraordinaria. El duelo del jueves en Truist Park, en Atlanta, perteneció por completo a la segunda categoría.

Los Atlanta Braves derrotaron 1-0 a los Los Angeles Dodgers, pero el resultado apenas cuenta una parte de la historia. La otra, mucho más impresionante, la escribió Chris Sale desde la lomita.

El zurdo de 37 años lanzó las nueve entradas completas, permitió únicamente cinco imparables, no regaló una sola base por bolas y ponchó a 11 bateadores. Fueron 109 lanzamientos, 80 de ellos strikes, para completar su primera blanqueada desde 2019.

Y, como premio adicional, los Braves completaron la barrida de tres partidos sobre los Dodgers.

 

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Sale contra todos... y también contra Ohtani

La noche tuvo además un duelo de enorme atractivo en el enfrentamiento entre Sale y Shohei Ohtani.

El zurdo 51 ponchó dos veces al japonés, incluyendo un turno en el tercer episodio que terminó con una recta de 100,1 millas por hora, una velocidad que Sale no alcanzaba desde 2018. Según Statcast, era apenas la decimoquinta ocasión en toda su carrera en que lanzaba una pelota de al menos 100 mph.

En el quinto capítulo volvió a enfrentarlo y consiguió otro ponche, esta vez con una recta de 99,6 mph que pasó por encima de la zona de strike.

No era solamente una cuestión de velocidad. Sale combinó esa recta con su característico slider para mantener fuera de balance a una alineación que incluye a algunos de los bateadores más peligrosos de las Grandes Ligas.

 

La única carrera llegó en el primer lanzamiento

La paradoja del partido fue que todo el apoyo ofensivo que necesitó Sale llegó prácticamente antes de que pudiera acomodarse en el montículo.

Drake Baldwin, receptor de Atlanta, recibió el primer lanzamiento de Yoshinobu Yamamoto y mandó la pelota 402 pies hacia el jardín derecho, hasta la zona del Chop House.Fue el cuadrangular número 22 de Baldwin en la temporada y la única carrera que los Braves necesitarían durante toda la noche.

A partir de allí comenzó un extraordinario duelo de pitcheo.

 

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Yamamoto también estuvo a la altura

Del otro lado, Yoshinobu Yamamoto tuvo una actuación que habría sido protagonista absoluta en prácticamente cualquier otro partido.

El japonés trabajó 6.1 entradas, permitió cuatro hits y una carrera, otorgó un boleto y ponchó a ocho. Después de aquel jonrón de Baldwin en el primer turno del encuentro, Atlanta apenas pudo producir tres imparables más ante él.

Pero esa noche había un lanzador dispuesto a no conceder absolutamente nada. Sale convirtió el encuentro en un auténtico duelo de ceros.

 

La novena entrada: el momento de la verdad

Después de ocho episodios, Sale había lanzado 97 pitcheos y la lógica indicaba que podía llegar el momento de entregar la pelota al bullpen. Pero no, el propio lanzador dejó claro que quería terminar el trabajo.

La decisión cobró dramatismo cuando Freddie Freeman abrió la novena entrada con un sencillo. De pronto, el empate estaba en primera base y la blanqueada parecía amenazada.

Sale, sin embargo, respondió como había trabajado durante toda la noche. Consiguió el primer out con Teoscar Hernández, provocó una jugada de selección para el segundo y luego se enfrentó a Alex Call. Con la cuenta a su favor, una recta de 98,6 mph terminó con Call abanicando el tercer strike.

El lanzamiento número 109 significó el último out. Blanqueada completa. Partido terminado.

 

Una joya que revive sus mejores tiempos

La actuación tiene un significado especial para Sale. La última vez que había lanzado una blanqueada fue el 5 de junio de 2019, cuando todavía vestía el uniforme de los Boston Red Sox. Siete años después, volvió a completar un partido sin permitir carreras.

El veterano zurdo está demostrando además que su extraordinaria temporada de 2024, cuando ganó el Premio Cy Young de la Liga Nacional, no fue simplemente un último destello de una carrera brillante.

 

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En 2026 ha vuelto a instalarse entre los grandes brazos del circuito. Con la actuación ante los Dodgers mejoró su efectividad a 2.06, segunda más baja de las Grandes Ligas, y alcanzó los 11 ponches por cuarta ocasión esta temporada. Los 95 partidos de su carrera con al menos diez ponches lo colocan en el séptimo lugar histórico, apenas detrás de Sandy Koufax.

 

Un dato que retrata la dimensión de la noche

Sale se convirtió además en apenas el sexto lanzador desde 1900, con 37 años o más, que consigue una blanqueada con al menos 10 ponches y ningún boleto.

La lista incluye nombres legendarios como Randy Johnson, quien había conseguido actuaciones semejantes en 2001 y 2004.

Y todavía hay otro dato revelador: Sale ha permitido tres carreras o menos en 23 de sus 24 aperturas esta temporada y presenta una efectividad de apenas 1.83 en sus últimas 21 salidas.

 

Los Braves barren y se acercan a los Dodgers

El triunfo tuvo además una enorme importancia en la carrera por la postemporada. Atlanta completó una barrida de tres partidos sobre los Dodgers, todos decididos por una carrera, y consiguió su primera serie de tres victorias ante Los Ángeles desde mayo de 2013.

Con el triunfo, los Braves quedaron con marca de 79-55, mientras los Dodgers se mantienen en 80-54. La diferencia por el segundo mejor récord de la Liga Nacional se redujo a apenas un partido, precisamente cuando ambas organizaciones empiezan a mirar seriamente hacia octubre.

 

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Una noche de esas que pertenecen al lanzador

El béisbol puede ser un deporte de estadísticas, pero algunas actuaciones trascienden cualquier número. Cinco hits permitidos. Cero boletos. Once ponches. 109 lanzamientos. Nueve entradas. Cero carreras.

Y en el otro extremo, un solo swing de Drake Baldwin fue suficiente para darle a Atlanta la carrera que necesitaba.

En una temporada repleta de estrellas y ofensivas poderosas, Chris Sale recordó en Truist Park que todavía existe otra manera de dominar un partido: tomar la pelota, atacar la zona y no entregarla hasta que el último bateador haya regresado al dugout.

Los Dodgers llegaron a Atlanta como uno de los grandes favoritos de la Liga Nacional. Se marcharon barridos.

Y buena parte de la responsabilidad tuvo nombre y apellido: Chris Sale.

 

 

 

 

 

Con información e imágenes de:

MLB

Reuters

The Washington Post