Medio siglo después
Sin disputar un solo partido de eliminatorias en su territorio ni utilizar un jugador de un club local —ni siquiera de la liga de su vecina República Dominicana—, Haití sorprendió al universo futbolístico al clasificarse a la Copa Mundial de 2026 que se disputará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá.
Azotado por demoledoras catástrofes, epidemias sanitarias, una perenne inestabilidad política que incluyó un magnicidio —el asesinato del presidente Jovenel Moise en julio de 2021—, apoderamiento de parte del territorio capitalino por temibles bandas armadas que contrastan con la incapacidad estatal para la gobernabilidad, el país más empobrecido del Hemisferio Occidental se apoyó en un puñado de jugadores de la diáspora que le otorgaron visibilidad mundial, por sobre todas sus penurias.
La convulsa nación, probablemente la más apasionada al fútbol entre las del archipiélago caribeño, celebra el haber emulado su única participación en un Mundial hace más de medio siglo.
En tierras germanas
Aquella vez pudo participar en Alemania 1974, tras coronarse campeón —en diciembre de 1973— del torneo final con seis naciones que la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe (Concacaf) había asignado a la capital haitiana, Puerto Príncipe, para disputarse en el estadio Sylvio Cator, con capacidad para 23 mil espectadores.

Más de medio siglo atrás, Haití había iniciado su andadura a Alemania Federal 1974 con una eliminatoria directa con Puerto Rico y un global favorable 12-0 goles: el 15 de abril de 1972 venció en casa 7-0 y luego en San Juan por 5-0.
En el Hexagonal Final en diciembre de 1973 en su casa, Haití goleó 3-0 a Antillas Neerlandesas, doblegó 2-1 a Trinidad & Tobago, 1-0 a Honduras, 2-1 a Guatemala y cedió 0-1 en su último cotejo ante México, resultado que no tuvo consecuencias en el objetivo final.
Antes, los trinitenses habían vencido a los mexicanos, lo que adelantaba así la clasificación haitiana al Mundial germano y cortaba una racha de seis participaciones seguidas de los aztecas, que habían participado en las citas realizadas entre 1950 y 1970. Un México irreconocible concluyó aquella fase final con dos triunfos, dos empates y una derrota.
Camino al Mundial 2026
Sin duda que la clasificación de Haití como la de Curazao —esta pequeña nación isleña por vez primera— fue posible gracias a la temeraria convocatoria de 48 países para el Mundial norteamericano hecha por la FIFA del suizoitaliano Gianni Infantino. La asignación de la sede tripartita permitió que los dos pequeños países caribeños tuvieran unas eliminatorias menos tortuosas al no tener que enfrentar a los tres gigantes de Norteamérica.
Sin embargo, a Haití y sus jugadores no se les puede quitar mérito por su nuevo gran hito, puesto que se impuso a naciones de su mismo nivel futbolístico, e incluso mayor, como Honduras, que ya tiene tres participaciones mundialistas, y Costa Rica. Vale recordar que los “Ticos”, con seis participaciones mundiales en su haber, tuvieron su punto cumbre en Brasil 2014, donde alcanzaron los cuartos de final y solo fueron eliminados en la instancia extrema de los penaltis por uno de los grandes de Europa: Países Bajos.

En la segunda fase
El país que comparte la isla La Española con la República Dominicana comenzó su recorrido hacia el Mundial 2026 en la segunda fase de las eliminatorias, sin disputar un solo partido en su territorio nacional.
Su andadura inició el 6 de junio de 2024, como local en Bridgetown (capital de Barbados), con una victoria 2-1 sobre Santa Lucía. Tres días después, en la misma sede, pero en calidad de visitante, batió 1-3 al anfitrión Barbados.
Hubo de esperar un año para afrontar la siguiente ventana. El 7 de junio de 2025 visitó a Aruba en su capital, Oranjestad, donde impuso jerarquía con un contundente 0-5. Sorpresivamente, el 10 de junio, y como local en el mismo estadio, claudicó 5-1 ante Curazao, lo que significó que esta isla ganara el grupo de cinco naciones y avanzara junto a Haití a la tercera ronda, aunque hacia grupos distintos.
A la primera nación que alcanzó su Independencia en la América al sur del Río Bravo le deparó una tercera y definitiva fase con rivales de Centroamérica, las múltiples veces mundialistas Costa Rica y Honduras, más una Nicaragua en alza. Este grupo se presentaba cuesta arriba para el cuadro caribeño, dado que debía el ganarlo para acceder a la única plaza disponible, en partidos de ida y vuelta, contra todos.
Para su primer compromiso el 5 de septiembre recibió a Honduras en la capital de Curazao, en calidad de local, con un resultado empatado a cero. Días después, visitó a Costa Rica en San José y heroicamente logró un valioso empate 3-3, tras remontar el 2-0 de la primera mitad. Había logrado dos puntos ante los grandes del grupo.

Tocaba visitar a Nicaragua, en Managua, donde el 9 de octubre obtuvo una sólida victoria 3-0. Sin embargo, los festejos no duraron mucho, ya que la situación se complicó para los haitianos al recibir un 3-0 en Tegucigalpa, cuando devolvió la visita a Honduras cuatro días después. Les restaban dos partidos como dueño de la casa, que se disputaron en el Estadio Ergilio Hato de Willemstad. El 13 de noviembre logró la hazaña soñada: derrotar a Costa Rica 1-0, para finalmente celebrar la clasificación el 18 del mismo mes con un triunfo 2-0 sobre Nicaragua. ¡Sueño cumplido!
¿Dónde juegan los héroes?
Para los partidos finales ante Costa Rica y Nicaragua, el Haití dirigido desde 2024 por el entrenador francés Sébastien Migné, de 53 años, hizo una convocatoria con jugadores con una amalgama de nacionalidades por nacimiento o adopción y que militan en diferentes ligas europeas de Primera y divisiones inferiores, de Francia, MLS de Estados Unidos, sendos individuos en Ecuador, Francia, Italia, Bélgica, Países Bajos, Grecia e Irán.
La mayoría nació en Haití y Francia, alguno en Canadá y Estados Unidos. Hay incluso alguno con nacionalidad belga.
El delantero Duckens Nazon (#9, 31 años, nacido en Francia) fue el máximo goleador de Haití y de las eliminatorias con 6 tantos, juega en la liga persa con el club Esteghlal, de Teherán. El mediocampista Jean-Ricne Bellengarde (#10, 27 años) es otro referente que juega en el Wolverhampton de la Premier League inglesa, igual que el defensor Hanns Lacroix, que lo hace para el Burley.
Otro delantero proveniente de una liga mayor europea es Frantzdy Pierrot, de 30 años), quien se desempeña en el AEK Atenas, líder de la liga griega. En la MLS, con Toronto FC, Derrick Etienne (29 años); con F.C. Dallas, Louicius Don Deedson (24); con Philadelphia Union, el mediocampista Danley Jean Jacques (25). Ricardo Adé es un defensor de 35 años que actúa en la Liga de Quito, en Ecuador.

De 1974 a 2026
En su debut mundialista, Alemania 1974, a Haití tocó un grupo supra difícil con Italia, Argentina y Polonia, contra los que no tuvo opción de triunfo alguno. Sin embargo, contra pronósticos, logró quebrar una marca al legendario Dino Zoff. El arquero trasalpino llegó con un récord de 1300 minutos sin recibir goles, pero en el minuto 46 el delantero Emmanuel Sanon ganó en carrera a la defensa y marcó para desilusión del mítico portero italiano. Fue el 15 de junio en el Estadio Olímpico de Múnich. A la postre, Italia terminó ganando 3-1.
La Polonia de Grzegorz Lato goleó 7-0 a la selección caribeña en el mismo escenario, el día 19; y la Argentina de Roberto Perfumo, Enrique "Quique" Wolff y Mario Alberto Kempes despidió a la haitiana con un 4-1 en fecha 23 de junio.
El sorteo para el Mundial 2026 deparó a Haití un Grupo C con Escocia, Brasil y Marruecos. Enfrentará a los europeos el 13 de junio como local en Boston; a los sudamericanos el 19 de visita en Filadelfia; y a los norafricanos el día 24 en Atlanta.
¿Podrá Haití, 52 años después, concretar en 2026 su primer triunfo en una Copa del Mundo? Por el Ranking FIFA se antoja algo difícil. Ubicado en el lugar 84 del mundo, tendrá que medirse al 5to (Brasil), al 11mo (Marruecos) y al 31ro (Escocia).
Antes del triunfo 2-0 sobre Nicaragua que le dio la clasificación al Mundial, el 18 de noviembre de 2025 en Willemstad, el goleador Duckens Nazon emitió en el camerino una emotiva proclama a sus compañeros. Habló de lo que le dijo alguien el día anterior, de que hay gentes en Haití que solo tienen 1000 gourdes (unos 7,64 dólares).
“Solo cuentan con nosotros. No hay partido, no hay nada. Hoy hay un partido, podemos hacerles sonreir. Podemos hacerles llorar, podemos hacerles llorar de alegría”.
Después de la victoria, millones de sus connacionales, ya en su territorio, en República Dominicana, en Francia, Canadá, Estados Unidos o donde quiera que se encuentren, lloraron, cantaron y saltaron de alegría por la clasificación al Mundial de este año, gracias al tesón de unos muchachos de la diáspora que lo hicieron por amor a su país. Esa misma proclama será válida cuando salgan a defender su orgullo en Boston, Filadelfia y Atlanta dentro de unos meses.