Fue presentada oficialmente la mascota: Boma, un búho del desierto que rinde homenaje al legendario entrenador serbio Bora Milutinović. Con sus lentes, su plumaje brillante y su mirada de explorador de talento, Boma simboliza la misión del torneo: descubrir a los cracks del futuro.
¿Quién es Boma?
Boma es la mascota oficial de la Copa Mundial Sub-17 de Fútbol, según anunció la FIFA. Su nombre proviene de la palabra árabe que significa “búho”. Este singular personaje —un búho del desierto con abundante plumaje, gafas pronunciadas y expresión de sabiduría— fue diseñado para encarnar la figura del explorador de talento, ese desconocido pero sabio “ojo” que rastrea el futuro del fútbol juvenil.
Más allá de su apariencia, Boma rinde homenaje directo a Velibor “Bora” Milutinović: el entrenador serbio que dirigió cinco selecciones nacionales distintas en cinco mundiales consecutivos, y quien tras esa etapa se trasladó a Catar para contribuir como asesor y desarrollador de talento local.
Qué representa en el torneo juvenil
Descubrimiento y desarrollo: Boma simboliza esa labor silenciosa pero crucial labor de scouting y formación de jóvenes promesas, un eje clave en un torneo que pasa a contar con 48 equipos por primera vez.
Catar y el desierto: La elección del búho del desierto conecta con el entorno del país sede, con su geografía y su cultura de superación en el deporte.
Juventud y visión global: Al igual que Milutinović cruzó continentes y culturas para construir equipos, BOMA representa visión, apertura y entusiasmo por el futuro del fútbol.
¿Por qué esta inspiración?
La razón detrás de dedicar la mascota al talentoso entrenador serbio —activo y haciendo docencia futbolística a sus 81 años— es múltiple:
Es un símbolo del fútbol global y del desarrollo juvenil: logró clasificar a cinco selecciones nacionales distintas al Mundial, lo que demuestra una clara visión para identificar y potenciar talento.
Tras su etapa como entrenador, colaboró con Catar como consultor, mentor y embajador deportivo, participando en la formación de jóvenes jugadores locales y en la candidatura del país para eventos internacionales.
Su trayectoria encarna la misión del torneo: abrir oportunidades, descubrir estrellas y extender la base de talento futbolístico mundial. Boma captura ese espíritu.
Con Boma al vuelo, el Mundial Sub-17 de Catar se adorna de identidad, simbolismo y esperanza. La mascota no es solo un rostro amigable para el evento, sino un emblema de visión futurista, antesala de lo que viene: generaciones que arrancan pequeños en los estadios y aspiran a lo más grande.
El conjunto de Florida derrotó 2-0 al Cruz Azul para levantar por primera vez este trofeo, con Lionel Messi como gran protagonista: marcó de cabeza su gol número 100 con el club y asistió a Casemiro en el segundo tanto. Es el cuarto título del argentino desde su llegada a Miami.
El conjunto de Hansi Flick ofreció una exhibición ofensiva en el renovado Camp Nou, con doblete de Raphinha y goles de Adeyemi, Lamine Yamal y Gabriel Jesus. El brasileño, además, fue capitán y llegó a ocho tantos en sus primeros cinco partidos de la temporada.
El mediocampista argentino fue uno de los grandes protagonistas del cierre del mercado europeo al dejar el Chelsea y convertirse en nuevo jugador del Manchester City por 125 millones de libras, unos 168 millones de dólares. Firmó hasta 2031 y volverá a trabajar bajo las órdenes de Enzo Maresca.