En el Mundial de Atletismo 2025 en Tokio, Armand "Mondo" Duplantis volvió a elevar la pértiga del salto a alturas insospechadas: alcanzó los 6,30 metros, batió su propio récord mundial por decimocuarta vez y se coronó campeón mundial por tercera vez consecutiva en esta disciplina.
El salto lo consiguió en su tercer intento, tras fallar los dos primeros intentos en esa altura. Las medallas de plata y bronce fueron para Emmanouil Karalis (Grecia), con 6,00 m, y Kurtis Marschall (Australia), con 5,95 m.
Para Duplantis, este logro reafirma su dominio absoluto en la disciplina atlética, y representa el cuarto récord mundial que logra en lo que va del año 2025.
Una mirada cultural al fenómeno
Más que deporte: Duplantis se ha convertido en un símbolo de perfección técnica, disciplina mental y espectáculo. Cada salto suyo se vive como un acto de tensión dramática, casi teatral, donde la vara es el telón y el cuerpo, el protagonista.
La herencia, la técnica y la constancia: Nieto de atletas, con padres involucrados en el deporte y entrenadores, ha forjado un método casi obsesivo de mejora centímetro a centímetro, que recuerda a los antiguos maestros como Sergey Bubka, pero con su sello personal.
El valor del público: En Tokio, la diferencia con el escenario de los Juegos Olímpicos pasados era palpable; ahora con espectadores, con ambiente, cada intento suyo cobra un peso emocional colectivo.
Los récords mundiales de Duplantis
El sueco ha evolucionado en cada competencia que ha disputado. He una cronología de las plusmarcas que ha ido estableciendo desde 2020 hasta este histórico salto de Tokio:
El Abierto de Australia se prepara para su edición 2026 en Melbourne Park, con un aumento histórico del 16 % en la bolsa de premios, que alcanza los 75 millones de dólares. El torneo inicia su cuadro principal el 18 de enero y concluye el 1 de febrero.
El tetracampeón mundial expresó su descontento con las nuevas normas técnicas que entrarán en vigor, al calificarlas de complicadas y llenas de "tonterías" que alteran la esencia de la conducción pura. Las modificaciones buscan equilibrar la parrilla, pero generan dudas sobre su impacto en la competitividad.
Tras perder el título mundial de 2025 ante Lando Norris, el piloto neerlandés Max Verstappen ha decidido no regresar al 33 que usó en sus inicios. En su lugar, eligió su favorito histórico, con el consentimiento de un excompañero clave.